Son siete días, una semana que no empieza en lunes pero casi en domingo acaba. Son siete días siete que paso en familia, una familia que solo veo durante esa semana, de año en año, pero que nunca me niega un abrazo y siempre me regala una sonrisa
Como en todas las familias hay problemas, algunos esperados y siempre generados por factores externos; otros llegan sin más y hasta producen cismas irreparables, por desgracia, pero esos son los menos. Al final todo queda como una anécdota, otra más que sumar al libro de los momentos vividos, esos que serán recordados para siempre, por los años de los años.








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