Son siete días, una semana que no empieza en lunes pero casi en domingo acaba. Son siete días siete que paso en familia, una familia que solo veo durante esa semana, de año en año, pero que nunca me niega un abrazo y siempre me regala una sonrisa
Como en todas las familias hay problemas, algunos esperados y siempre generados por factores externos; otros llegan sin más y hasta producen cismas irreparables, por desgracia, pero esos son los menos. Al final todo queda como una anécdota, otra más que sumar al libro de los momentos vividos, esos que serán recordados para siempre, por los años de los años.


Dicen que todo llega a su fin, que todo se acaba. Eso se aprende de chico, el problema es que a veces el final llega demasiado pronto o cuando menos se espera o cuando la ilusión es mayo y así todo duele mucho más y el mal trago se hace eterno.
Espero que el Filósofo no se moleste por robarle una expresión que perfectamente encajaría en su #Moradeo de los viernes, pero os voy a presentar un elefante, que para no encajar, seguro que tiene hasta la trompa pequeña.
Con la “excusa” del derbi, se han acercado posturas entre el Sevilla FC y los BIRIS NORTE.
Tercer partido consecutivo repitiendo alineación por parte de tu/mi/nuestro Sevilla, con esto Míchel buscaba su tercera victoria seguida y otra vez frente a un “grande”. Digo lo de “grande” porque a los que son grandes de verdad no le hacen falta estar artimañas, engaños y ayudas arbitrales. ¡Ya está bien!




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